El desafío de las Isapres: reconfigurarse para un sistema de salud distinto.

Cristian González Navarrete  Co-fundador Sano y Protegido 

Durante más de tres décadas, el sistema de Isapres en Chile creció bajo una lógica relativamente clara: expansión de afiliados, desarrollo del sector privado de prestadores y un modelo que ofrecía una alternativa al seguro público.

Ese ciclo, sin embargo, parece haber llegado a su punto de inflexión.
Chile cambió. Hoy el seguro público concentra la gran mayoría de los beneficiarios del sistema de salud y esa realidad difícilmente se revertirá en los próximos años. El crecimiento de Fonasa, la migración de afiliados desde el sistema privado y las propias tensiones regulatorias y financieras que ha enfrentado la industria han modificado de manera estructural el equilibrio entre ambos sistemas.
En este nuevo escenario, el desafío de las Isapres no es seguir creciendo como en el pasado, sino reconfigurar su rol dentro del sistema de salud.
El primer elemento es asumir que Chile está transitando hacia un sistema con predominio del aseguramiento público. Fonasa no solo concentra la mayor cantidad de beneficiarios, sino que además se proyecta como el eje central de la cobertura sanitaria del país. Esto no implica necesariamente la desaparición del seguro privado, pero sí obliga a redefinir su función y su escala.
Un segundo elemento es el espacio que pueden ocupar los seguros complementarios. En muchos sistemas de salud del mundo, el aseguramiento privado no compite directamente con el sistema público, sino que lo complementa. Bajo ese enfoque, las Isapres podrían evolucionar hacia esquemas que ofrezcan protección financiera adicional, coberturas ampliadas o acceso preferente a determinadas prestaciones.
El tercer desafío es avanzar hacia un nuevo modelo de gestión del riesgo. La sostenibilidad del sistema exigirá mayor eficiencia, innovación en los modelos de cobertura y una relación distinta con los prestadores de salud. La gestión preventiva, el uso inteligente de la información y nuevos mecanismos de pago serán claves para equilibrar calidad de atención y control de costos.
Persistir en la lógica de expansión que caracterizó al sistema durante los años noventa y dos mil probablemente ya no es viable.
El verdadero debate hoy no es cuánto pueden crecer las Isapres, sino si serán capaces de adaptarse a un sistema de salud distinto.
Porque cuando cambian las reglas del sistema, sobrevivir no depende de crecer más, sino de entender a tiempo hacia dónde se está moviendo el país.
Cristian González Navarrete
Co-fundador Sano y Protegido
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