
En una reciente entrevista en el programa radial «Ahora es Cuando», el exministro de Salud, Jaime Mañalich, abordó las irregularidades detectadas por la Contraloría en las listas de espera de los hospitales chilenos, revelando una profunda crisis en el sistema de salud pública.
Mañalich fue enfático al señalar que el problema de las listas de espera no debe reducirse a simples cifras o estadísticas. «No es un tema estadístico», afirmó. «Es un tema de personas que tienen una enfermedad que podría ser mejor manejada y tratada a tiempo». Con estas palabras, el exministro puso el foco en la dimensión humana del problema, subrayando que detrás de cada número hay personas que ven comprometida su salud debido a una atención tardía o inadecuada.
El exministro también identificó las irregularidades en las listas de espera como un síntoma de la incapacidad del sistema para abordar eficientemente las necesidades de la población. Según Mañalich, esta situación se debe en gran parte a la falta de una integración efectiva entre el sector público y privado. «No tenemos la capacidad real de resolver este problema y se debe crucialmente a que no tenemos un uso eficiente de una red pública-privada», puntualizó.
Otro aspecto crucial que destacó fue el papel de la clase política en esta crisis. Mañalich criticó la falta de voluntad para establecer una red integrada que pueda enfrentar los desafíos sanitarios del país. «Hay una resistencia para generar una red integrada público-privada que dé cuenta de los problemas sanitarios de la población», señaló, añadiendo que los incentivos actuales en los servicios de salud han dado lugar a un «sistema paralelo de recuento de pacientes», eludiendo la resolución real del problema.
Respecto a la reforma del sistema de salud, Mañalich lamentó la polarización en el Congreso, donde «hay dos posiciones muy extremas que no dialogan entre sí». A su juicio, el debate fundamental sigue sin resolverse: «¿Debe Chile tener un sistema solamente gestionado por el Estado? o ¿debe haber un sistema de multiseguros?». Esta falta de consenso, según Mañalich, impide cualquier avance significativo, ya que ambas partes se oponen a cualquier progreso que pueda favorecer uno de los dos modelos en disputa.
Finalmente, Mañalich advirtió sobre la posible judicialización del escándalo de las listas de espera, sugiriendo que la Corte Suprema podría intervenir nuevamente. «Es perfectamente posible que este escándalo termine judicializándose completamente», advirtió. Esto, según el exministro, refleja una «dificultad estructural» en el país, agravada por la inacción política en el Congreso.
Mañalich también hizo un llamado a aprender de la pandemia para enfrentar la actual crisis sanitaria. Criticó la falta de proactividad por parte de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, que, en su opinión, debería estar liderando una investigación sistemática en todos los servicios de salud. «Nos quedamos en la contingencia menor y no damos los pasos para generar una alerta sanitaria y los sistemas», concluyó, destacando la necesidad de replicar la dinámica de gestión que se implementó durante la crisis del COVID-19.
El diagnóstico de Mañalich es claro: sin una clase política dispuesta a tomar decisiones estructurales y sin una integración efectiva entre los sectores público y privado, la crisis de las listas de espera continuará afectando a miles de chilenos que esperan por una atención médica oportuna.