
El ciberataque que mantiene secuestradas las bases de datos del Instituto de Salud Pública (ISP) desde hace 26 días está generando fuertes tensiones en la industria farmacéutica y cosmética. El organismo, clave para la aprobación de registros sanitarios, importaciones y control de medicamentos, aún no logra normalizar sus servicios, lo que ya afecta la cadena de abastecimiento y podría impactar en el lanzamiento de nuevos productos en el mercado chileno.
El incidente ocurrió el 27 de junio, cuando un ransomware originado en Reino Unido comprometió los servidores del ISP. La información, considerada estratégica para la salud pública y la industria, quedó en calidad de “rehén”, mientras el Ministerio Público y la Brigada del Cibercrimen de la PDI investigan el caso. El ataque, similar a los que han golpeado organismos internacionales, podría derivar en la filtración de datos sensibles en la deep web si los responsables no logran su cometido económico.
Trámites críticos paralizados y presión empresarial
El ISP se vio obligado a acelerar la migración de su sistema histórico GICONA al nuevo SAFIS, una plataforma que no estaba completamente operativa. Esto ha generado un cuello de botella en procesos esenciales como la solicitud de registros sanitarios, visado de internaciones y autorizaciones de importación. “Avisaron que está todo funcionando y crearon otro sistema, pero nada funciona”, comentan en privado actores del sector, que ven con preocupación el retraso en aprobaciones claves para la comercialización de medicamentos y dispositivos médicos.
La situación no sólo tensiona a los laboratorios y distribuidores, sino que también podría afectar a clínicas y farmacias que dependen de estos trámites para garantizar stock y disponibilidad. El presidente del Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos, Jorge Cienfuegos, advierte que el riesgo va más allá de lo administrativo: “El gran problema es que si cambias las ruedas de un tren andando, la posibilidad de que se descarrile es alta”, dijo, en referencia a los riesgos sanitarios que implica frenar procesos de control de calidad.
Desde el ISP aseguran que 100 prestaciones ya fueron habilitadas y que los trámites presenciales siguen activos, priorizando casos urgentes. Sin embargo, la industria presiona por mayor transparencia y plazos claros para la normalización, mientras crece la inquietud por el destino de datos altamente sensibles, tanto de pacientes como de registros industriales.