
La Contraloría General de la República acreditó una serie de irregularidades cometidas por el director del Hospital San José de Melipilla, Óscar Vargas, tras una investigación iniciada por una denuncia del diputado Juan Irarrázaval. El informe, emitido el 6 de enero, concluyó que el médico utilizó recursos públicos de manera indebida y no cumplió con las obligaciones asociadas a su cargo directivo.
Uso de recursos públicos y faltas a la dedicación exclusiva
Según el documento, Vargas habría realizado intervenciones quirúrgicas privadas al interior del hospital que dirige y desarrollado actividades clínicas en recintos particulares durante su jornada laboral, vulnerando el deber de dedicación exclusiva. La indagatoria revisó registros de pabellón, partos y control de asistencia entre enero de 2023 y septiembre de 2025.
El organismo fiscalizador detectó, además, que no existía un registro claro de entradas y salidas del director, constatando atrasos y salidas anticipadas sin respaldo de permisos, feriados o licencias médicas. A ello se sumó la imposibilidad de verificar compensaciones horarias o reintegros por el tiempo destinado a actividades clínicas, tal como exige la normativa vigente.
En relación con la dedicación exclusiva, la Contraloría estableció que durante 2023 el profesional superó las 12 horas semanales autorizadas para actividades clínicas, considerando tanto las realizadas en el hospital como aquellas efectuadas en una clínica privada. Estas situaciones configuraron infracciones administrativas y un uso indebido del tiempo laboral remunerado con recursos fiscales.
Como resultado, el Servicio de Salud Metropolitano Occidente ordenó el reintegro de $10.284.178, correspondientes a horas utilizadas en cirugías, atrasos, salidas anticipadas y exceso de horas clínicas. No obstante, pese a que el monto fue restituido en diciembre pasado, la Contraloría instruyó la apertura de un sumario administrativo para determinar eventuales responsabilidades, además de exigir medidas correctivas, como la elaboración de un manual que regule la atención de pacientes particulares, inexistente hasta el momento de la denuncia.