
En un escenario de creciente demanda en salud mental, el Centro Diurno se ha consolidado como una alternativa clínica que equilibra intensidad terapéutica y respeto por la autonomía del paciente. Impulsado en UC CHRISTUS bajo la dirección del psiquiatra de adultos Dr. Simón Medina Cabrera, este enfoque busca responder a cuadros agudos sin recurrir necesariamente a la hospitalización cerrada.
Funcionalidad y rehabilitación como eje terapéutico
A diferencia del modelo tradicional, que suele oscilar entre consultas ambulatorias insuficientes y hospitalizaciones prolongadas, el Centro Diurno funciona como un espacio intermedio. Entrega atención especializada durante el día y permite que los pacientes mantengan su vida cotidiana, favoreciendo la recuperación funcional y reduciendo ingresos hospitalarios evitables.
El criterio de ingreso no se define solo por el diagnóstico, sino por el nivel de funcionalidad y la capacidad de participación voluntaria en terapias grupales. El programa está orientado a adolescentes desde los 15 años y adultos con trastornos del ánimo o psicosis que requieren mayor soporte clínico, pero conservan redes de apoyo activas.
El modelo se sustenta en un trabajo transdisciplinario que integra psiquiatría, enfermería, psicología y terapia ocupacional, junto con intervenciones de nutrición y actividad física. Las reuniones clínicas diarias permiten diseñar planes terapéuticos personalizados, con metas claras y seguimiento continuo.
Más allá del control de síntomas, el foco está puesto en la rehabilitación psicosocial y la reintegración comunitaria. Al operar como un centro de puertas abiertas, el Centro Diurno contribuye a derribar estigmas, fortalece el rol de la familia como co-terapeuta y demuestra que la recuperación en salud mental puede lograrse con estándares clínicos rigurosos, sin perder el vínculo con la vida cotidiana.