
El proyecto, desarrollado bajo el máster plan de la oficina estadounidense Shepley Bulfinch y ejecutado por la empresa Cypco, considera cinco pisos clínicos sobre nivel y dos subterráneos de estacionamientos. Su entrada en operación está prevista para el segundo semestre de 2027 e incluirá una nueva unidad de hospitalización con 48 camas —destacando una Unidad Coronaria especializada—, un centro médico con 30 boxes y un Centro de Enfermedades Digestivas.
Infraestructura clave para sostener el crecimiento clínico
La nueva torre también incorporará pabellones de última generación orientados a la cirugía ambulatoria, área que hoy representa cerca del 60% de la actividad quirúrgica de la clínica. “Este proyecto está pensado para abordar las necesidades de crecimiento de la próxima década, creando espacios que permitan expandir la actividad clínica, la docencia y la investigación, con una mirada de largo plazo”, explicó el director general de Clínica Universidad de los Andes, Jorge Laso.
Actualmente, la institución opera con tasas de ocupación de camas que fluctúan entre el 85% y 90%, alcanzando el 100% en áreas como hospitalización de salud mental. Esta alta demanda ha llevado a la clínica a implementar medidas de eficiencia operativa, como la optimización de agendas médicas, el rediseño de flujos asistenciales y la consolidación de un centro de comando quirúrgico considerado uno de los más avanzados del país.
Gracias a estas estrategias, durante 2025 la clínica logró un crecimiento de 4% en su actividad, con más de 321 mil consultas médicas ambulatorias, 8.100 cirugías, 449 mil procedimientos de laboratorio y 126 mil exámenes de imágenes. A ello se suman 1.281 nacimientos, manteniendo su actividad obstétrica pese a la baja generalizada en las tasas de natalidad.
Según detalló Laso, el aumento de la demanda ha sido especialmente significativo en áreas como traumatología, salud mental, otorrinolaringología, enfermedades digestivas, ginecología y obstetricia, junto con el fortalecimiento de programas de trasplantes, oncología, neurocirugía y cirugía robótica. “La clínica nos quedó chica. Llegamos a un punto en que es muy difícil seguir creciendo sin sumar metros cuadrados”, afirmó.