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Preocupación por «Pase psicológico express» para cirugía bariátrica.

Un estudio publicado en 2022 en la revista Obesity Surgery, que evaluó más de 100 mil casos de pacientes con obesidad, mostró que entre aquellos sometidos a cirugía bariátrica, el riesgo de sufrir enfermedades psiquiátricas aumentó en un 70% un año después de la operación, en comparación con un grupo de control de pacientes no operados.

Nicole (39) se sometió a una manga gástrica hace aproximadamente seis meses en una clínica de la capital. Aunque pidió mantener en reserva su apellido para este artículo, compartió que su isapre le solicitó una evaluación psicológica como requisito para acceder a la cobertura de la cirugía bariátrica.

«Me explicaron que debía presentar un informe en el que un psicólogo o psiquiatra certificara que mi salud mental era óptima para someterme a la cirugía», comenta Nicole. Sobre su experiencia durante la evaluación, menciona: «Duró unos 15 minutos, a través de telemedicina. Me hicieron pocas preguntas, principalmente sobre si sufría de ansiedad u otros problemas de salud mental».

Nicole agrega: «La entrevista no fue muy profunda. Creo que cualquier persona con problemas de salud mental podría haberlos ocultado».

Este proceso, según la psiquiatra María Ignacia Carrasco de la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, refleja una problemática que se observa en el país y tiene consecuencias para la salud de los pacientes. La especialista denunció recientemente este fenómeno a través de su cuenta de Instagram y, al ser consultada por «El Mercurio», comentó: «En Chile existen guías clínicas que recomiendan que todas las personas candidatas a cirugía bariátrica se sometan a una evaluación psicológica para identificar de manera precoz los factores de riesgo asociados con un resultado deficiente en la pérdida de peso o con un deterioro de la salud mental».

Además, tanto las isapres como Fonasa actualmente requieren que los pacientes aprueben esta evaluación psicológica para recibir cobertura. Sin embargo, según Carrasco, «la evaluación prequirúrgica no está estandarizada, y hay pacientes que obtienen la aprobación después de una breve y única entrevista psicológica, una instancia insuficiente para detectar de manera efectiva el riesgo de complicaciones (de salud mental)».

Esto está relacionado con la creciente preocupación sobre el impacto potencial de la cirugía bariátrica en la salud mental de los pacientes, a pesar de que la evidencia actual demuestra mejoras en los parámetros metabólicos y cardiovasculares después de este procedimiento. Mauricio Gabrielli, jefe del equipo esofagogástrico y de obesidad de la UC Christus, señala que los cambios de ánimo provocados por la cirugía bariátrica pueden afectar la salud mental de los pacientes.

Gabrielli explica: «La cirugía bariátrica provoca cambios en el ánimo y, por ejemplo, si un paciente tiene un trastorno por atracón y esto se ignora, y de alguna manera logra obtener la aprobación para la cirugía, es muy probable que el resultado no sea bueno. Esto se debe a que no podrá seguir las indicaciones alimentarias y puede experimentar episodios de atracón, lo cual es riesgoso».

Un estudio publicado en 2022 en la revista Obesity Surgery, que evaluó más de 100 mil casos de pacientes con obesidad, mostró que entre aquellos sometidos a cirugía bariátrica, el riesgo de sufrir enfermedades psiquiátricas aumentó en un 70% un año después de la operación, en comparación con un grupo de control de pacientes no operados.

Ante esta situación, los especialistas expresan su preocupación de que las evaluaciones de salud mental sean insuficientes, lo que podría resultar en la aprobación para la cirugía sin tener en cuenta factores cruciales. Desde la Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica (SCCBM), consultados sobre este tema, aseguran estar al tanto del fenómeno y lo observan con «mucha preocupación».

«Nos preocupa que haya pacientes que busquen someterse a la cirugía sin haber pasado por una evaluación completa. También nos preocupa que haya colegas que realicen la operación sin asegurarse de que se haya llevado a cabo la evaluación psicológica de acuerdo con las pautas nacionales e internacionales», comenta Nicolás Quezada, cirujano digestivo-bariátrico y vicepresidente de la SCCBM.

Quezada también expresa inquietud acerca de ciertos anuncios que ha visto en redes sociales, donde psicólogos promocionan la entrega de evaluaciones para cirugía bariátrica, otorgando la aprobación con la primera evaluación, lo cual considera «absolutamente aberrante».

Según Quezada, los riesgos de una evaluación psicológica insuficiente antes de la cirugía son enormes. La psiquiatra María Ignacia Carrasco añade que los principales riesgos incluyen «trastornos por uso de sustancias, especialmente alcohol; depresión, ansiedad, trastornos de la conducta alimentaria y problemas relacionados con la autoimagen».

Los médicos hacen hincapié en otro aspecto importante: hay un grupo de pacientes que vuelve a presentar obesidad después de haber perdido peso. Carrasco señala que esto ocurre a menudo porque no se ha proporcionado un tratamiento orientado a generar cambios conductuales y de estilo de vida, factores esenciales para lograr un resultado exitoso a largo plazo.

 

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