ActualidadNacional

Hospital de La Serena realiza cirugía inédita para tratar emergencia aórtica compleja

La paciente presentaba un síndrome aórtico agudo asociado a alteraciones anatómicas infrecuentes, lo que obligó a los equipos médicos a diseñar una estrategia quirúrgica híbrida no realizada previamente en el recinto.

Una paciente de 71 años ingresó al Hospital de La Serena con un diagnóstico de síndrome aórtico agudo, una condición grave que afecta la aorta y que requiere tratamiento oportuno debido a su alta mortalidad. Los exámenes iniciales evidenciaron una situación clínica de especial complejidad, ya que la lesión se ubicaba en la zona de transición entre la aorta ascendente y el arco aórtico, junto con la presencia de un arco aórtico derecho y un divertículo de Kommerell, ambas alteraciones anatómicas poco frecuentes.

El síndrome aórtico agudo comprende un conjunto de patologías severas, como la disección aórtica, la úlcera penetrante y el hematoma intramural, cuya clasificación depende del segmento comprometido. En este caso, la localización exacta de la lesión no se ajustaba claramente a las clasificaciones tradicionales tipo A o tipo B, lo que exigió una evaluación clínica detallada y una planificación quirúrgica cuidadosa.

Estrategia quirúrgica híbrida y trabajo multidisciplinario

Ante este escenario, los equipos de cardiocirugía y cirugía vascular del Hospital de La Serena abordaron el caso de manera conjunta, analizando antecedentes anatómicos y opciones terapéuticas descritas en la literatura médica. La estrategia definida fue una reparación híbrida del arco aórtico, técnica que combina cirugía abierta cardiovascular con procedimientos endovasculares, indicada en casos seleccionados de alta complejidad.

El tratamiento se desarrolló en dos tiempos. En la primera etapa, el equipo de cardiocirugía realizó un debranching del arco aórtico mediante esternotomía media, procedimiento que permitió redirigir las arterias hacia un segmento sano de la aorta ascendente, asegurando una adecuada irrigación cerebral y preparando la anatomía para la fase siguiente.

La segunda etapa estuvo a cargo del equipo de cirugía vascular, que efectuó una reparación endovascular de la aorta torácica (TEVAR), instalando una endoprótesis que cubrió el arco aórtico, parte de la aorta ascendente y la aorta descendente, logrando estabilizar completamente la lesión. Este procedimiento fue posible gracias al trabajo previo de redirección del flujo arterial realizado en la primera fase.

El caso evidencia el nivel de resolución clínica alcanzado por un hospital público regional, a partir del trabajo coordinado entre especialidades, la formación especializada de sus equipos y el acceso a tecnologías de alta complejidad, permitiendo enfrentar patologías infrecuentes y de alto riesgo dentro del sistema público de salud.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba