Mamografías con IA mejoran la detección precoz y reducen cánceres agresivos entre controles
Un estudio publicado en The Lancet demostró que la asistencia de inteligencia artificial en programas de cribado disminuye los cánceres de intervalo y optimiza el trabajo clínico, en un contexto donde la detección temprana sigue siendo clave frente al avance de la enfermedad.

La mamografía asistida por inteligencia artificial (IA) podría marcar un punto de inflexión en la detección temprana del cáncer de mama. Así lo concluye un ensayo clínico realizado en Suecia con más de 100.000 mujeres, cuyos resultados fueron publicados en la revista The Lancet. El estudio evidenció que el uso de IA en programas nacionales de detección reduce en un 12% la tasa de cánceres diagnosticados entre dos revisiones, conocidos como cánceres de intervalo.
Estos cánceres representan uno de los principales desafíos del cribado mamográfico, ya que suelen ser más agresivos o encontrarse en etapas más avanzadas al momento del diagnóstico. Según las estimaciones del estudio, entre un 20% y 30% de estos casos podrían haberse identificado en la mamografía previa. La asistencia de IA permitió disminuir este margen, reforzando la eficacia del programa de detección sin aumentar significativamente los falsos positivos.
IA como apoyo clínico, no reemplazo
El ensayo MASA, primer estudio aleatorizado a gran escala que evalúa el uso de IA en un programa nacional de cribado, comparó la mamografía asistida por IA con la doble lectura estándar realizada por dos radiólogos. En el grupo de intervención, la IA clasificó los exámenes según nivel de riesgo, permitiendo una lectura única en casos de bajo riesgo y doble lectura en los de mayor sospecha. Durante dos años de seguimiento, se registraron 1,55 cánceres de intervalo por cada 1.000 mujeres en el grupo asistido por IA, frente a 1,76 en el grupo de control.
Los investigadores subrayan que la tecnología no reemplaza al profesional médico, sino que actúa como una herramienta de apoyo. “El estudio no respalda la sustitución de los radiólogos, pero sí justifica el uso de IA para reducir su carga de trabajo y mejorar la detección precoz”, señalaron los autores. No obstante, también advierten limitaciones, como su realización en un solo país y con un único sistema de IA, lo que podría restringir la generalización de los resultados.
Este avance en diagnóstico llega en paralelo a progresos en el tratamiento. La semana pasada, un proyecto desarrollado en la Universidad y el Hospital Universitario de Ginebra fue reconocido con el Premio Pfizer a la Investigación 2026 por una vacuna terapéutica personalizada contra el cáncer. Ambos hitos reflejan cómo la combinación de inteligencia artificial, inmunoterapia y medicina personalizada está redefiniendo el abordaje del cáncer, desde la detección temprana hasta las terapias avanzadas.




