Condenan a Clínica Universidad de Los Andes por trato “humillante” en entrega de recién nacido fallecido.
Justicia ordena indemnización de $180 millones y refuerza estándares de dignidad en el manejo de restos mortales en salud

La Justicia chilena dictó una sentencia categórica contra la Clínica Universidad de los Andes, ordenando el pago de $180 millones como indemnización a una familia de Linares, en la Región del Maule. El fallo establece la responsabilidad civil del recinto asistencial tras acreditarse un trato “humillante y degradante” en la entrega de los restos de un recién nacido que falleció a poco de nacer.
El caso se remonta a noviembre de 2022, cuando Samir, un lactante prematuro, murió apenas 90 minutos después de su nacimiento. De acuerdo con los antecedentes judiciales, el cuerpo fue entregado a sus padres en un contenedor de aluminio destinado a jeringas, el cual se encontraba dentro de una caja de cartón. La familia denunció además que el cuerpo presentaba restos de sangre y que habría sido forzado para caber en el recipiente, lo que agravó el impacto emocional del procedimiento.
El testimonio de la madre, Melissa, fue clave en el proceso. Según relató, el trato del equipo médico durante el parto fue distante y carente de empatía, evidenciando una falla no solo en los protocolos clínicos, sino también en el acompañamiento humano en situaciones de duelo perinatal, un aspecto cada vez más relevante en la gestión de calidad en salud.
La situación se complejizó durante el traslado del cuerpo. El recinto habría impedido que la madre acompañara los restos, obligándola a coordinar con el conductor del vehículo para asegurar la caja, cuya tapa no estaba debidamente sellada. Posteriormente, tras consultar con la autoridad sanitaria, la familia constató que estos procedimientos contravenían la normativa vigente, lo que derivó en la exhumación del cuerpo para realizar un funeral en condiciones dignas.
En su resolución, el tribunal fue enfático en cuestionar los estándares del establecimiento. “El trato que le dieron al cuerpo y a su familia fue humillante, degradante e imposible de comprender”, señala la sentencia. Aunque la clínica presentó un recurso de apelación, el caso ya marca un precedente relevante para el sistema de salud chileno, particularmente en materia de protocolos de manejo post mortem y respeto por la dignidad de pacientes y sus familias en contextos de alta vulnerabilidad.




