Chile alista nuevo sistema de recertificación médica tras una década de postergaciones
El Ministerio de Salud, junto a gremios y facultades, prepara un modelo gradual que buscará actualizar competencias, ordenar excepciones heredadas de la pandemia y asegurar la calidad de la atención.

Luego de sucesivas prórrogas y más de diez años de retrasos, el sistema de salud chileno
se prepara para poner en marcha un nuevo proceso de recertificación de especialidades
médicas. El objetivo es que los profesionales acrediten conocimientos y competencias
actualizadas, una exigencia clave para garantizar estándares de calidad en la atención de
los pacientes y mantener la vigencia en el Registro Nacional de Prestadores Individuales
(RNPI).
La urgencia del cambio se explica por el escenario actual: al 31 de diciembre de este año
vencerán 37.628 certificaciones de especialidades médicas. A esto se suma que durante la
pandemia de COVID-19 se habilitó de forma excepcional a médicos para ejercer
especialidades sin certificación formal, una medida transitoria que se ha extendido en el
tiempo y que ahora busca regularizarse.
Dos etapas para ordenar el proceso
Para enfrentar esta situación, el Ministerio de Salud, junto a los gremios médicos y las
facultades de Medicina, diseñó un sistema de recertificación que se implementará de
manera gradual. La primera etapa, de carácter transitorio, comenzará a regir desde el
séptimo mes posterior a la publicación del decreto de renovación, actualmente en revisión
por el Ejecutivo y luego por la Contraloría.
En esta fase inicial, los especialistas podrán solicitar la renovación mediante una solicitud
formal, una declaración jurada simple que acredite el ejercicio de la especialidad y, en
algunos casos, antecedentes adicionales que respalden su desempeño profesional. Esta
etapa busca facilitar la transición y poner al día las certificaciones vencidas.
La segunda etapa corresponderá al modelo permanente, que entrará en vigencia cinco años
después de oficializado el nuevo sistema. En ella se establecerán criterios más
estructurados de evaluación, donde serán obligatorios el ejercicio efectivo de la especialidad
y la formación continua, mientras que aspectos como la docencia y cargos de jefatura serán
considerados de forma opcional.
Mientras se pulen los detalles, el Minsal tramita un decreto para prorrogar la vigencia de los
especialistas actualmente inscritos en el RNPI, a la espera de que sea la última extensión.
Desde el Colegio Médico, su vicepresidente Mauricio Osorio valoró la propuesta, aunque
enfatizó la necesidad de que el decreto sea dictado “a la brevedad”, mientras que desde
Asofamech se mostraron optimistas respecto de que este nuevo modelo permita,
finalmente, regularizar un proceso clave para el ejercicio profesional en Chile.




