ActualidadNacional

Clínica MEDS se expande a La Florida y sumará un centro integral para la mujer en La Dehesa

Desde el inicio de la pandemia, la gerenta general Priscilla Molina relata un período de expansión significativa. En 2023, cerraron con ventas que alcanzaron los $110 mil millones, un aumento del 40% en comparación con el año anterior, y atendieron a más de 320.000 pacientes. Actualmente, operan en ocho centros ubicados en Isabel La Católica, La Reina, Maipú, Piedra Roja, Calera de Tango, Antofagasta y Rancagua, además de contar con una clínica en La Dehesa. Además, tienen planes de aumentar la inversión este año en un 77%, pasando de $9.000 millones a $16.000 millones, financiados a través del flujo de caja y endeudamiento. «Reinvertimos todas las utilidades y solicitamos préstamos. No hemos tenido la necesidad de aumentar capital, la última vez que lo hicimos fue durante la pandemia en 2020», explica Molina, un escenario notable en medio de la crisis de la industria.

En 2024, tienen previsto expandirse hacia la zona sur oriente de Santiago. En el segundo semestre, planean abrir en La Florida. «Es un área que consideramos necesita nuestro modelo de servicio MEDS debido al gran número de residentes que viven allí, buscando brindar atención médica de calidad y costo efectiva», resume la ejecutiva.

Además, tienen planes para establecer una Unidad de Medicina Personalizada, la cual se enfocará en la entrega de diagnósticos para personas con trastornos genéticos, así como para aquellos pacientes que requieran análisis genéticos de sus familias para desarrollar un perfil de riesgo. En abril, se añadirá un Centro Integral de la Mujer, ubicado en un área cercana a la Clínica MEDS La Dehesa, que ofrecerá todas las subespecialidades de ginecología.

Además, la clínica de La Dehesa experimentará un incremento en el número de camas, pasando de 84 a 100, y se agregarán dos pabellones a los diez ya existentes. También se inaugurará un centro dedicado a la formación de médicos y especialistas, equipado con un centro de innovación, pabellones para prácticas en cadáveres, impresoras 3D y una Unidad de Inteligencia Sanitaria. «Hoy estamos enfocados en la medicina del siglo XXI, donde la atención curativa es fundamental, pero la prevención lo es aún más. Por eso, tenemos líneas de trabajo que se fortalecen al conocer a nuestra población», expresó Molina.

No obstante, si anteriormente la medicina deportiva y, específicamente, la traumatología constituían casi la totalidad de sus atenciones, en la actualidad especialidades como oncología, ginecología, cardiología, entre otras, han ido ganando terreno. En 2023, la traumatología representó el 47% de las consultas médicas, mientras que el resto fue para otras especialidades. Además, las cirugías aumentaron un 20%.

A pesar de ello, la actividad física se sitúa en el centro como una parte fundamental del tratamiento terapéutico para los pacientes. «Este enfoque, que nos distingue y nos otorga un atributo diferenciador, reconoce que el estar activo y en movimiento es tan importante como seguir el tratamiento médico prescrito por el especialista», señaló.

Actualmente, el centro ha experimentado beneficios debido a la crisis que enfrenta la Clínica Las Condes; varios médicos se han trasladado hacia aquí. «Hemos recibido a médicos de la Clínica Las Condes, lo que ha contribuido a fortalecer nuestros equipos médicos con nuevos integrantes», comenta la gerenta general. No obstante, aclara que estos cambios no se limitan exclusivamente a médicos provenientes de ese centro. «También, debido a nuestra expansión y la consolidación de nuestro modelo de servicio, hemos abierto nuestras puertas a médicos que provienen de otras clínicas».

La gerenta general revela que las isapres siguen realizando sus pagos cada 120 días, a veces con cierto desfase. «Según el flujo que hemos establecido, puede haber cierta variabilidad en los plazos de pago, pero hasta ahora no hemos experimentado ningún cese en los pagos. Mantenemos una relación importante con ellas para evitar cualquier tipo de discrepancia entre el financiador y el proveedor», señala Molina. «Si no recibimos los pagos, todos enfrentamos problemas. Si no hay un acuerdo establecido, el paciente se verá obligado a costear el tratamiento en el centro proveedor. ¿Y qué consecuencias podría tener esto para el paciente? No contará con la totalidad de los recursos necesarios para financiar el tratamiento», destaca ante la precaria situación financiera de las aseguradoras.

«Si hay una migración excesiva de pacientes de las isapres a Fonasa, indudablemente se ejerce presión sobre Fonasa y estos pacientes podrían verse obligados a recurrir al sistema público de salud, donde existen listas de espera para acceder a los servicios, o a proveedores con los que Fonasa tenga convenio. Sin embargo, Fonasa también debe asegurarse de establecer buenos acuerdos con los proveedores y de ajustar adecuadamente los costos de los servicios. El año pasado, por ejemplo, el ajuste de los costos de los servicios fue del 6%, mientras que el costo de vida aumentó en un 13%», explica.

En la actualidad, MEDS cuenta con PAD Fonasa y convenios para prestaciones ambulatorias también con el sistema público.

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba