Gastroenterólogo chileno alcanza reconocimiento internacional con nombramiento de la WGO
El Dr. Arnoldo Riquelme se convirtió en el primer médico chileno distinguido como “Maestro” por la Organización Mundial de Gastroenterología, en reconocimiento a una trayectoria con impacto clínico, científico y en políticas públicas de salud.

La gastroenterología chilena sumó un hito internacional tras el reconocimiento otorgado al
Dr. Arnoldo Riquelme Pérez como “Maestro” por la Organización Mundial de
Gastroenterología (WGO). La distinción, la primera para un médico chileno, fue entregada
en el marco del Congreso Mundial de Gastroenterología 2025 realizado en Australia, y
reconoce una trayectoria de alto impacto en el ámbito clínico, investigativo, docente y de
extensión.
El nombramiento fue propuesto por especialistas de diversas sociedades científicas del
mundo, quienes destacaron el aporte sostenido del Dr. Riquelme al desarrollo de la
gastroenterología a nivel nacional e internacional. Profesor titular de la Facultad de Medicina
de la Pontificia Universidad Católica y expresidente de la Sociedad Chilena de
Gastroenterología (2016–2018), su trabajo ha influido tanto en la práctica clínica como en la
formulación de políticas públicas en salud.
Investigación con impacto directo en la salud pública
Actualmente, el Dr. Riquelme integra grupos de expertos de alcance global, como el comité
para la elaboración de la Guía Clínica Americana sobre diagnóstico y manejo de la
metaplasia intestinal gástrica, y la comisión de la Organización Mundial de la Salud
encargada del Código Latinoamericano contra el Cáncer. En Chile, además, se desempeña
como coordinador de investigación del Centro para la Prevención y Control del Cáncer
(CECAN).
Su investigación se ha centrado en la infección por Helicobacter pylori y su vínculo con
lesiones premalignas y cáncer gástrico, una de las principales causas de muerte por cáncer
en el país. En los últimos años, ha puesto énfasis en el desarrollo de biomarcadores no
invasivos para la detección precoz de esta enfermedad.
Uno de sus proyectos más relevantes es el piloto desarrollado junto al Ministerio de Salud y
el Hospital de Molina, que utiliza biomarcadores en sangre para estratificar el riesgo de
cáncer gástrico y optimizar el acceso a endoscopías. La iniciativa ya ha permitido testear a
más de 8.000 personas y reducir en un 87% la lista de espera, perfilándose como un
modelo replicable en otras zonas de Chile y América Latina.




