ActualidadNacional

Bono PAD para cirugía bariátrica: una política pública que está transformando vidas

Con más de 46.000 cirugías realizadas entre 2022 y el primer semestre de 2024, el Bono PAD para cirugía bariátrica emerge como una herramienta clave para combatir la obesidad y sus enfermedades asociadas, mejorando la calidad de vida de miles de pacientes y optimizando el gasto público en salud.

En los últimos años, Chile ha dado pasos significativos en el combate
contra la obesidad, una de las principales problemáticas de salud pública en el
país. Desde la implementación del Bono PAD (Pago Asociado a Diagnóstico) para
cirugía bariátrica, se ha registrado un aumento sostenido en el acceso a este
procedimiento, marcando un hito en el sistema sanitario nacional.

Según cifras oficiales, en 2022 se realizaron 13.133 cirugías bariátricas a
través del Bono PAD. Este número escaló significativamente en 2023, alcanzando
20.783 intervenciones, y para el primer semestre de 2024 ya se contabilizan
12.817 cirugías. Estas cifras evidencian el éxito de esta política, tanto en términos
de acceso como de impacto en la calidad de vida de los pacientes beneficiados.

“La experiencia en estos dos años de aplicación del Bono PAD ha sido
buenísima. Quienes trabajamos en esta área hemos sido testigos del impacto
positivo que la cirugía ha tenido en los pacientes y en su salud física y mental,”
comenta el Dr. Patricio Lamoza Kohan, cirujano especialista en cirugía bariátrica
y uno de los impulsores de esta política pública.

Impacto en la calidad de vida y la salud pública.

La cirugía bariátrica no solo contribuye a la pérdida de peso, sino que
también juega un rol clave en la reducción de enfermedades asociadas a la
obesidad, como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, y problemas
cardiovasculares. “En términos de salud pública, hay que considerar que esta
cirugía tiene resultados muy positivos en el corto, mediano y largo plazo para las
personas. La evidencia demuestra una disminución de la diabetes tipo 2,
enfermedades cardiovasculares, prótesis por dolores articulares, presión arterial, y
también una baja en algunos tipos de cánceres como el de colon, mama, hígado,
entre otros,” explica el Dr. Lamoza.

Este impacto positivo también tiene repercusiones económicas. Al reducir la
prevalencia de enfermedades crónicas asociadas a la obesidad, el Estado
disminuye los costos relacionados con hospitalizaciones, tratamientos prolongados
y medicamentos. Diversos estudios internacionales respaldan que invertir en
cirugías bariátricas genera un ahorro significativo en el gasto sanitario a mediano y
largo plazo.

Desafíos y oportunidades de mejora.

A pesar de estos logros, el Bono PAD para cirugía bariátrica aún enfrenta
desafíos importantes. “Existen oportunidades de mejora, como por ejemplo en el
seguimiento. Sería ideal contar con un PAD dedicado exclusivamente al
seguimiento del paciente después del año de su cirugía. También se podrían
adaptar los requisitos actuales a la norma internacional de indicación a cirugía
bariátrica, lo que permitiría ampliar el alcance actual, e incorporar nuevas técnicas
quirúrgicas como SADIS, gastroplastía endoscópica y la manga con bypass
yeyunal,” propone el Dr. Lamoza.

Garantizar la continuidad del Bono PAD

La continuidad del financiamiento destinado a esta iniciativa es crucial para
garantizar que más pacientes puedan acceder al procedimiento y para consolidar
los avances logrados hasta ahora. “Mejorar el acceso al PAD Bariátrico es clave
para seguir disminuyendo los índices de obesidad. No está demás mencionar que
esta es la única política pública contra la obesidad que ha demostrado ser
exitosa,” enfatiza el Dr. Lamoza.

La experiencia de pacientes beneficiados también respalda esta iniciativa.
María Fernanda Maldonado, una paciente que accedió al Bono PAD en 2023,
comenta: “Antes de la cirugía, mi vida estaba limitada por la obesidad. Ahora
puedo jugar con mis hijos, trabajar sin fatiga y mi médico incluso redujo mis
medicamentos para la presión.”, su proceso para la cirugía demoró sólo 3 meses, desde la primera consulta hasta el día del pabellón, lo que en promedio se han demorado la mayoría de los pacientes que han optado por este beneficio.

Según datos expuestos por FONASA el 99% de las cirugías bariátricas con Bono PAD, se han realizado en clínicas privadas y sólo el 1% en hospitales públicos, esto responde a la disponibilidad que cuenta el sistema privado para resolver cirugías de manera eficiente en tiempo y ejecución, aportando a disminuir las listas de espera que hoy existen en el sistema público.  El Bono Pad para cirugía bariátrica es un ejemplo exitoso de cómo una política pública bien diseñada puede transformar vidas, optimizar recursos y
generar un impacto positivo en la salud de toda una sociedad. Asegurar su continuidad es, sin duda, una inversión en el futuro del país.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba